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24 de mayo de 2019    Post #2525
Diseñar para la emoción

Trabajo en equipo. Agregar valor. Buscar la solución mínima viable requiere de tomar en cuenta a la emoción como un apsecto central a considerear o ¿No habrá sido siempre así?

diseño y emoción

Suena a poesía y tal vez no lo sea. No es para desilusionarse. Más bien lo contrario. Todo evoluciona y en ese todo, la manera en que enfocamos nuestro trabajo de diseño también lo hace. Al diseñar para las personas el diseño dejó de ser sólo un truco para el ojo y se transformó en un truco para el cerebro como postula el diseñador inglés Neville Brody. Establecer una conexión emocional a través del diseño nos lleva directamente a las personas más allá del soporte o el dispositivo en los que, indefectiblemente, se terminará plasmando una pieza de diseño.

Somos, además de química, una acumulación de experiencias pasadas y presentes en una búsqueda constante por alcanzar nuestras expectativas futuras. Si nuestro trabajo de diseño se alinea con esas expectativas, resolviendo el problema al que se enfrenta un cliente, la empatía estará de alguna manera asegurada o implícita en el diálogo gráfico que intentemos relizar con nuestras audiencias. Empatía, emoción, todo remite de manera insoslayable a las personas. El paso del diseño manual y artesanal de las primeras expresiones comunicacionales, a la era de la recionalidad y de la velocidad extrema impulsada por la revolución industrial, incluido el eslabón de oro abierto por la autoedición, nos ha permitido desombocar en estos tiempos en donde la mano y el cerebro nesecitan (además) del corazón para comunicar. Después de todo la razón no entiende, sola, las razones de la intuición y más aún siendo sujetos, no objetos.

Diseñar para las personas requiere cierta multiplicidad de puntos de vista. El diseño, aislado, no aporta valor a la solución mínima viable a la que siempre debería arribar un proceso de diseño en estos años del siglo veintiuno que vamos transitando. Tal vez sea mejor decirlo con un imagen -como la de aquí abajo – y que sintetiza como debería ser el tandem ideal para que el diseño aporte valor cuando se complementa con otros saberes y áreas de trabajo. Fácil escribirlo, decirlo, publicarlo. Difícil es llevarlo a la práctica. Después de todo somos personas, sujetividades en búsca de una idea, un concepto y todos tenemos algo que decir.

trabajo en equipo
Trabajo en equipo, el mayor aporte de valor a una solución de comunicación.

LOS LECTORES NO NACEN, SE HACEN
La imagen que Mario García publicó en su blog y que publico aquí abajo, me hizo recordar a una de las mejores frases que escuche en algún congreso o seminario y que me permite titular este pequeño texto. Lamento no recordar ahora el autor de la frase. De todos modos lo importante es el concepto: ninguna audiencia se puede construir desde la perspectiva de aferrarse al presente -mucho menos al psadao-, sin buscar construir una conexión con las audiencias futuras. Esa conexión hay que construirla hoy y sin perder de vista que lo importante no es el soporte, sino la información y más aún con esas audiencias que eluden o no tienen en su acervo cultural el hábito de leer un diario impreso pero que, al mismo tiempo, sí tienen el hábito de la conexión digital y el consumo de información y valoran una marca que se les aproxima y los toma en cuenta desde, otra vez, la emoción que el futuro trae como expectativa y posible experiencia.

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